Yunnan es una de las provincias más diversas y fascinantes de China. Mientras que Lijiang y Dali atraen a la mayoría de los turistas, hay rincones menos conocidos que ofrecen experiencias igual de memorables.
Las terrazas de arroz de Yuanyang, al sur de la provincia, son un espectáculo visual sin igual. Construidas por la etnia Hani durante siglos, estas terrazas cambian de color con las estaciones y al amanecer ofrecen un paisaje que parece sacado de un sueño.
Shaxi es un pueblo de la antigua Ruta del Té y los Caballos que ha conservado su encanto original. Su plaza central, el templo Xingjiao y los alrededores montañosos lo convierten en un destino perfecto para desconectar del turismo masivo.
La Garganta del Salto del Tigre, entre Lijiang y Shangri-La, ofrece uno de los trekkings más espectaculares del mundo. El sendero de dos días te lleva por paisajes de vértigo con el río Yangtsé rugiendo cientos de metros más abajo.
